SEMBRANDO DUDAS: LA INJUSTA DETENCION DE CORINA BURGA TRAGODARA

Burga Tragodara

 

En estos días la opinión pública viene esperando con gran expectativa el informe ofrecido por el actual ministro del Interior, Carlos Basombrío Iglesias, respecto a la probable existencia de un grupo de integrantes de la Policía Nacional que se habría dedicado al asesinato de presuntos delincuentes, o de involucrarlos en delitos de la mayor gravedad, a fin de obtener ascensos y otros beneficios dentro de la institución, gracias al apoyo y colaboración de oficiales y funcionarios del más alto nivel, tal como fuera denunciado inicialmente por la periodista Cecilia Valenzuela.

Sea cual sea el resultado final del informe, lo cierto es que esta denuncia ha puesto en cuestión la actuación de la PNP frente al crimen organizado, mostrando cómo  al interior de esta institución se pudo utilizar a personas que pudieron estar involucradas o no en bandas criminales, todo con la finalidad de mostrar resultados en la lucha contra el crimen. Para ello, estos elementos policiales  habrían echado mano a prácticas conocidas pero sobre las cuáles no suelen existir mayores indicios, como el “sembrado” de pruebas (droga, celulares, armas, etc.), el uso de amenazas o torturas, la presentación de denuncias falsas, presuntos “escapes” que justificaran la muerte de los delincuentes, detenciones por delitos menores que luego eran presentadas como capturas importantes, etc.

Los alcances de estas prácticas, y de los grupos policiales que las utilizaron, es algo que cabe investigar al actual gobierno, esperando que caiga todo el peso de la ley sobre los involucrados. Sin embargo, cabe preguntarse también cuál será la actitud que asumirá el gobierno de PPK frente a las personas que han sido afectadas por este tipo de actuaciones, dado que respecto a ellos poco o nada suele hacerse. Muchas veces el Estado mantiene un silencio cómplice sobre estas víctimas, sea por temor a que se señale que está liberando a delincuentes, sea por no querer asumir una responsabilidad que llevaría al pago de una indemnización por el “error” cometido. De esta manera, estas personas suelen ser mantenidas injustamente en prisión –sea en forma preventiva o condenadas bajo pruebas falsas- mientras los familiares de los fallecidos solo pueden rezar esperando la justicia divina, porque saben que la terrenal no será para ellos.

Recientemente, PROJUSTICIA ha tomado contacto con un caso que parece estar inmerso, de acuerdo a los indicios y documentos que nos hicieron llegar, con esta manipulación de hechos y pruebas dirigida a inculpar a la mayor cantidad de personas posibles dentro de una importante banda criminal, como es la denominada “BARRIO KING”, que habría operado en el Callao y el norte del país cometiendo múltiples crímenes, entre secuestros, extorsiones, homicidios y cobro de cupos a empresas. Sin embargo, más allá de algunos nombres identificados, el número total de sus integrantes no ha sido debidamente esclarecido, lo que habría sido aprovechado por malos policías para involucrar al mayor número de personas en esta organización a fin de demostrar que se había logrado su desarticulación total, sin importarles realmente si ello era cierto o no.

Una de las personas que habría sido injustamente involucrada en estos hechos es CORINA SARA TERESA BURGA TRAGODARA, hoy recluida en forma preventiva en la zona de máxima seguridad del Penal de Mujeres de Chorrillos. Como veremos en el informe, el principal “delito” cometido por esta mujer habría sido ser pareja de WALTER EUSEBIO SOCOLA ESPINOZA, sindicado a su vez por la PNP como uno de los más importantes cabecillas de “BARRIO KING” y quien fuera capturado en Máncora en setiembre del 2015 junto con otros presuntos miembros de dicha banda. Para la policía –como puede pensar también buena parte de la opinión pública- el solo hecho de ser pareja de un ranqueado delincuente sería motivo suficiente para considerarla cómplice de sus delitos; pero la realidad no siempre responde a estos estereotipos. Por ello, esperamos que el presente informe permita recoger la versión de CORINA BURGA frente a su detención, más allá de lo que puedan pensar muchos al respecto.

¿UNA DETENCION MÁS?

Como señalamos arriba, un primer punto a considerar es si, más allá de su vínculo sentimental con SOCOLA ESPINOZA, CORINA BURGA TRAGODARA conocía o participaba de las actividades de su ex pareja, algo que la PNP ni la Fiscalía han dejado en claro. Un ejemplo de ello es la forma en la que la prensa presentó su captura, la que se produjo el pasado 11 de setiembre del 2015. El diario El Comercio, por ejemplo, informó ese día de la captura de “19 extorsionadores y traficantes de armas” en un megaoperativo en varias zonas del Callao, resaltando que entre los capturados se encontraban GUILLERMO CHUNGA ALMENDRADES, “presunto extorsionador de construcción civil con antecedentes por posesión ilegal de armas y tráfico ilícito de drogas”, así como ANTHONY AGURTO “y una mujer de nombre CORINA TERESA BURGA TRAGODARA”, sin dar mayores referencias sobre ésta.

Por su parte, el mismo día la Agencia Andina informó, con mayor detalle, que 19 personas “resultaron detenidas en un megaoperativo realizado de manera simultánea en las ciudades de Lima, Callao, Piura y Talara con presencia del Ministerio Público”, resaltando además que serían parte de la peligrosa organización conocida como “Barrio King”. Sin embargo, nuevamente CORINA BURGA TRAGODARA es solo mencionada como una más de las personas detenidas, sin señalar en ningún momento el presunto papel que tendría en dicha organización y que habría motivado su detención. La nota culmina señalando, de manera general, que junto con estas detenciones “también se logró la incautación de diversos bienes como nueve granadas tipo piña, dos revólveres, vehículos, celulares y municiones para fusiles AKM, entre otros bienes vinculados a esa organización criminal”, sin precisar cuál o cuáles de los detenidos contaba con dichas armas.

Al  día siguiente, una nota publicada en el portal web de Radio Exitosa va a dar una versión muy diferente a las anteriores, señalando expresamente que CORINA BURGA TRAGODARA era la encargada de pedir y cobrar cupos a obras junto a maleantes en el Callao: “Todo indica que ella se habría encargado de administrar el dinero entregado por ´CARACOL´ para la contratación de los sicarios, encargados de ejecutar innumerables crímenes ocurridos en el primer puerto y sería la cabecilla de una bien estructurada banda de asesinos” (sic). En otras palabras, para este medio CORINA BURGA no solo formaba parte de la banda criminal sino que era una de sus principales líderes; sin embargo, más allá de ello la nota no sustenta su afirmación en hechos concretos ni menciona su fuente, a pesar de la gravedad de la acusación publicada.

Dos semanas después de esta captura –cuando se supone que la PNP ya tendría mayor claridad sobre el papel de cada detenido en la organización criminal- el diario Perú 21 va a hacer nuevamente referencia a las capturas realizadas, resaltando que las mismas habían permitido incautar un sofisticado armamento -una mini uzi, tres escopetas de gas comprimido, una escopeta retrocarga, un fusil Combat, 5 pistolas, 9 granadas tipo piña, así como 30 municiones calibre 6 mm, 19 municiones calibre 9 mm, 12 cartuchos para escopeta y 170 municiones para fusil AKM- además de 119 celulares, 4 tablets, 11 chips, un CPU y tres vehículos. Sin embargo,  la nota resalta claramente que 12 de los detenidos tenían la calidad de “cómplices” de GERSON GALVEZ CALLE, alias “CARACOL” –esto es, que jugaban un papel relevante- mientras que CORINA BURGA TRAGODARA es ubicada en el grupo de “otros detenidos”, contradiciendo así las versiones de Exitosa de que ella formara parte de la dirección de “Barrio King”.

Como puede apreciarse, el tratamiento que se le da a la captura de CORINA BURGA TRAGODARA es bastante diferente entre los medios; así, mientras unos la ubican como una integrante más de “Barrio King”, o incluso la ponen como “simple detenida” sin sustentar el porqué de su detención, otros medios la consideran no solo cómplice sino una de las cabecillas de dicha organización criminal, a pesar de que no aporta mayores pruebas para sustentar ello. Lo común a estas notas, sin embargo, es que todos los detenidos mencionados son metidos en el mismo saco, sin individualizar cuál es el papel que habría jugado cada detenido o detenida en la organización criminal o qué tipo de armamento o bienes fueron encontrados en poder de cada uno.

LA REALIDAD DE UNA DETENCION

Para conocer cuáles fueron los fundamentos reales de la detención de CORINA BURGA, y cuán implicada pudo estar ella en la banda criminal mencionada, es necesario entonces acudir a documentos más directos, como la solicitud de detención hecha por el Ministerio Público, la fundamentación hecha por el juez para aceptar dicha solicitud, las actas relacionadas con la intervención realizada y la declaración oficial de la detenida. La revisión de esta documentación muestra así una situación distinta a la resaltada por los medios, especialmente aquella que la ubica como cabecilla de una banda de sicarios.

Con respecto a la solicitud de detención del Ministerio Público, ésta fue presentada el 26 de octubre del 2015 ante el Primer Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional, a cargo del Dr. RICHARD AUGUSTO CONCEPCION CARHUANCHO, como resultado de una investigación preliminar iniciada por el Ministerio Público y la PNP a fines de abril de dicho año, al conocerse que una organización criminal liderada por una persona bajo el alias de “DOCTOR” estaba controlando las empresas operadoras del Terminal Marítimo del Callao para facilitar la salida de cargamentos de droga del exterior; asimismo, se tenía conocimiento de que dicho “DOCTOR” lideraba otras organizaciones criminales asentadas en los barrios Atahualpa, Chacaritas, La Siberia, La Perla, Gálvez y otros del Callao, dedicadas a ultimar personas y al cobro de cupos de dinero. Posteriormente, las indagaciones realizadas precisaron la existencia de una presunta organización criminal denominada “BARRIO KING” dedicada a la comisión de delitos como tráfico ilícito de drogas, homicidio calificado, secuestro, extorsión y otros.

Sobre la base de este pedido, el juez CONCEPCION CARHUANCHO dispuso, mediante Resolución No. 1 del Exp. 00146-2015-3-5001-JR-PE-01, emitida el 4 de noviembre del 2015, que se proceda a la detención preliminar judicial de las 35 personas presuntamente involucradas por un plazo inicial de 24 horas, incluyendo como medida excepcional el allanamiento y descerraje de las viviendas. Cabe precisar que dicha resolución no identificaba qué tipo de delito o delitos había sido cometido por cada imputado, salvo imputaciones de carácter muy general, por lo que se esperaba que las detenciones –y las incautaciones que pudieran realizarse en dicho marco- ayudarían precisamente a determinar las responsabilidades de cada uno dentro de la organización criminal.

En el caso de CORINA BURGA TRAGODARA, su detención se llevó a cabo el 11 de noviembre del 2015 entre las 3:00 y las 4:30 de la madrugada, mediante un operativo en el que participaron dos destacamentos policiales (uno de la DIRINCRI-PNP/DIVINSE y otro de la 3ra. FECOR) a cargo de la Fiscal Adjunta Provincial de la Tercera Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada contra la Criminalidad Organizada, Dra. MARIA DEL CARMEN ARANGO YAMASHIRO. Cabe señalar que, de acuerdo al acta de registro domiciliario elaborada por la PNP, a BURGA se le imputaban los delitos de homicidio calificado (en la modalidad de sicariato), extorsión y robo agravado, entre otros delitos, por lo que las pruebas a recabar debían estar dirigidas a comprobar dichos delitos.

De acuerdo a BURGA TRAGODARA, el ingreso de la policía a su domicilio –ubicado en el segundo piso de una vivienda de la Urb. Miguel Grau, del distrito de San Martín de Porres- fue hecho con una violencia excesiva, rompiendo las puertas de la entrada y de su dormitorio, donde se encontraba durmiendo con el segundo de sus hijos, de apenas 2 años, mientras el otro de 7 años dormía en su propio cuarto. Una vez dentro, los policías le entregaron la resolución de allanamiento y detención preliminar y le pusieron unas marrocas, mientras la fiscal le preguntaba su nombre y si sabía en que andaba metido Walter Sócola, a lo que ella respondió en forma negativa señalando “que revisen todo porque no iban a encontrar nada”.

El acta de registro domiciliario –cuya redacción se inició alrededor de las 04:10 de la mañana, a cargo del PNP JULIO CORDOVA MALDONADO- recoge así todo lo encontrado en los diferentes ambientes de la casa, que incluían dos dormitorios, una sala-comedor, una cocina y un baño. Según narra BURGA TRAGODARA, todo el recorrido fue hecho en su presencia mientras era filmado por uno de los policías intervinientes, no encontrando nada mayormente sospechoso –más allá de unos celulares y unos papeles en el cuarto de su hijo- a pesar de la intensa búsqueda hecha por la policía. Sin embargo, alrededor de las 9 a.m., cuando se culminaba la preparación del acta de registro y uno de los destacamentos se había retirado, llegó un nuevo destacamento policial que, aprovechando que BURGA había ido a su cuarto a tratar de hacer dormir a sus hijos (para entonces con un trauma que mantienen hasta hoy), le “sembró” una bolsa negra en la que se “encontró” 4 cajas de balas de alto calibre (7.62 mm). Extrañamente, la bolsa “apareció” de un momento a otro al lado de los parlantes del equipo de sonido de la sala-comedor, equipo que era visible apenas uno entraba en esa casa, por lo que hubiera sido encontrada fácilmente apenas se inició el operativo.

De acuerdo a BURGA TRAGODARA, una vez que se dio cuenta del intento de incriminarla le reclamó a la fiscal, señalando que era imposible que recién se hubiera descubierto esa bolsa o que la hubiera dejado al alcance de sus hijos; sin embargo, la fiscal solo se limitó a callarse y mover la cabeza. Más aún, ante su negativa a firmar un acta que la incriminaba claramente, pidiendo la presencia de un abogado, los policías recién llegados empezaron a insultarla de mala manera, amenazándola con llevarse a sus hijos en ese momento a un centro de menores. Aterrada, a BURGA no le quedó más remedio que firmar el acta de registro domiciliario, llevándosela incluso enmarrocada en presencia de sus pequeños hijos a pesar de su pedido de que se iría con ellos sin hacer problema alguno.

Por su parte, el acta de registro personal realizada durante la detención, señala que BURGA TRAGODARA dio “negativo” tanto en el porte de drogas e insumos, porte de moneda nacional y extranjera, uso de joyas y alhajas y porte de armas, municiones o explosivos. Por tanto, las principales pruebas halladas por la PNP que pudieran incriminar a la detenida eran unos cuantos celulares, unos papeles sueltos –que incluían unos vouchers a su nombre- pero sobre todo las municiones “sembradas” por la propia policía. Posteriormente, en su manifestación policial tomada recién el 19 de noviembre –esta vez con presencia de su abogado y de una Procuradora del Ministerio del Interior- CORINA BURGA va a señalar que solo sabía de 2 celulares en su hogar, uno suyo y otro del padre de sus hijos, que nunca le mostraron el contenido de los papeles que presuntamente la incriminan, que los cartuchos y municiones encontradas no son suyas y que no conoce a los otros detenidos, salvo un par de personas que conocía como amistades de su ex pareja.

UNA SOLICITUD DESDE LA CARCEL

A pesar de ello, hoy CORINA BURGA TRAGODARA se encuentra tras las rejas luego de que el juez CONCEPCION CARHUANCHO ordenara, el 27 de noviembre del 2015, 18 meses de prisión preventiva para 10 de los involucrados en la investigación de la organización criminal “BARRIO KING”, incluyéndola en dicho grupo. Ello a pesar de que, en la resolución mediante la cual dicho juez amplió el plazo de detención preliminar de 24 horas a 15 días (Resolución No. 2 del 10 de noviembre), se señala expresamente que tanto BURGA TRAGODARA como otros 21 imputados no se encuentran directamente involucrados en la comisión del delito de extorsión, supuesto exigido por la Ley No. 27379 para que proceda dicha ampliación, alegando simplemente que “si bien se les imputa otros delitos (homicidios, hurto agravado, reglaje), todos ellos se encuentran vinculados al delito de extorsión, en vista de que habrían sido cometidos a propósito del control de los cupos extorsivos” (sic).

Lo cierto es que, a nuestro entender, toda la información analizada y presentada parece dar cuenta de tres hechos bastante claros. En primer lugar, los indicios existentes no permiten concluir que CORINA BURGA TRAGODARA haya sido una cabecilla de la organización criminal “BARRIO KING”, e incluso es discutible que haya integrado dicha banda; en segundo lugar, a la luz de los hechos presentados debe investigarse si CORINA BURGA pudo haber sido “sembrada” con pruebas que la incriminaran. Y en tercer lugar, el hecho de que CORINA BURGA pudiera conocer lo que su ex pareja hacía no la involucra en los presuntos hechos delictivos que éste hubiera cometido, delitos que además aún vienen siendo investigados y que deberán ser revisados a la luz de las conclusiones de la Comisión que viene indagando sobre el “escuadrón de la muerte” existente al interior de la PNP.

Finalmente, resulta extraño que se hubiera dictado prisión preventiva en contra de esta mujer a pesar de que no tenía antecedentes policiales o penales previos y contaba con domicilio conocido, además de que no existían pruebas que la incriminaran como cabecilla de la organización criminal, como lo señaló el propio juez en su segunda resolución. El peso de haber sido pareja de WALTER SOCOLA parece ser, en todo caso, el principal detonante para que CORINA BURGA se encuentre recluida en la actualidad.  Esperamos por tanto que la OCMA y las autoridades correspondientes tomen cartas en este asunto, y que el principio de presunción de inocencia tenga el peso que la Constitución le da, precisamente para evitar que cualquier funcionario con poder se exceda en el mismo afectando la integridad, libertad y reputación de cualquier ciudadano  o ciudadana.

AGOSTO 2016